Paco Cotto Portrait

El alma del embrujo

Ahí tenéis al artista; siguiendo unas reglas creadas por él y que él mismo desconoce; engañándose a sí mismo; convencido de que ha descubierto una técnica que produce arte, cuando en realidad es su arte quien elige la técnica que mejor le comprende y encarna, fundiéndose ambos, en una unión en la que cobran ser al unísono, dando vida a una creación que es reflejo del alma del artista, igual que el alma de artista —inevitablemente hipersensible— es espejo del alma de su pueblo; por eso la pintura de Paco Cotto es un destello de la indefinible e insondable tristeza andaluza, de ese «sentimiento» tan profundo que sólo encuentra escape en un cante tan «jondo» como él.

El genio de este hombre, su afán de plasmar el íntimo ser de las cosas, de volverlas del revés mostrando su buena o su mala entraña, buscando que el alma sea el cuerpo del cuerpo y éste el alma del alma, ha dado en el clavo genial, ha hallado la espina, que es su propia espina y el espinazo de su arte; es tan evidente, que ni él mismo se ha dado cuenta de que lo que pinta es el fantasma de lo que ve, de lo que vio o de lo que siente.

Nos retrata el fantasma de las flores, esas flores con vocación de hojas muertas o con ansia de camposanto; nos muestra el fantasma de la noche encadenado al hilo de una cometa; el fantasma del río bagando por entre árboles con espíritu de ciprés; el fantasma de la vida y el fantasma de la muerte; el fantasma de la iglesia y el del aquelarre; el fantasma de Andalucía; el fantasma de España.

Este es el alma del embrujo que nos invade al contemplar su pintura.

Y es que, el alma de sus cuadros es un alma en pena.

— Angel Molledo Caviedes

Anatomía de un Estilo

La Pincelada

Gestual, rotunda. Una caligrafía emocional que no busca la perfección, sino la verdad del instante.

El Color

Una paleta terrosa y profunda. Ocres, almagras y negros que anclan la obra a las raíces del sur.

Luz y Sombra

El claroscuro como herramienta dramática. La luz revela la forma; la sombra esconde el misterio.